Si buscas un rincón donde la naturaleza lo domine todo, Vidrà es tu destino perfecto. Este pequeño pueblo, que pertenece a la comarca barcelonesa de Osona y al mismo tiempo a la provincia de Girona, está rodeado de montañas y bosques que parecen salidos de un cuento. Sus hayedos y robledos cambian de color con cada estación, regalando paisajes increíbles, y sus senderos son ideales para perderse entre árboles centenarios y respirar aire puro.

Además, no te puedes perder el Santuario de Bellmunt, encaramado en lo alto de una roca, con vistas que alcanzan hasta la bahía de Roses en días despejados. Vidrà es un lugar para desconectar del ruido, reconectar con la naturaleza y vivir una experiencia auténtica en pleno corazón del Prepirineo catalán. ¡Un planazo para amantes del aire libre!

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