La Balma de los Fadrins de Queralbs, ruta del proyecto Riunatur de turismo sostenible
Esta ruta interpretativa e inclusiva de Queralbs invita a vivir el agua desde una mirada consciente y compartida
Este sábado se ha presentado en Queralbs la ruta Balma de los Fadrins, del proyecto Riunatur, un proyecto de turismo sostenible impulsado por la Diputación de Girona y financiado con fondos europeos Next Generation EU, que tiene como objetivo preservar los ríos, pozas y espacios acuáticos interiores de las comarcas gerundenses promoviendo un uso público responsable.
La ruta de la Balma de los Fadrins propone un itinerario interpretativo de 3,5 kilómetros para descubrir el paisaje pirenaico, la biodiversidad de alta montaña y la relación entre actividad humana y medio natural desde el mesolítico hasta la actualidad. El recorrido combina explicaciones ambientales, interpretación del patrimonio cultural, dinámicas de sensibilización sobre la fragilidad de los ecosistemas y pequeñas acciones de cuidado del territorio. La ruta pone también el acento en el valor del pueblo de Queralbs como municipio vivo, y no sólo como punto de paso hacia otros destinos.
Es un itinerario familiar que nos acerca a la prehistoria y un yacimiento único en el Pirineo, donde vivieron las últimas comunidades de cazadores y recolectores de nuestro territorio.
Para presentar esta ruta se ha realizado una caminata guiada, que ha sido seguida por un numeroso grupo de vecinos y vecinas del municipio. El itinerario comienza en la plaza del Raig de Queralbs y al pie de la pared de la bauma dels Fadrins, un espacio cargado de historia y silencio. El regreso se hace deshaciendo el camino de ida, con nuevas perspectivas sobre el paisaje que nos rodea.
Cuando se visitan pueblos, a menudo se percibe el paso del tiempo y la evolución de las formas de vida. En la bauma de los Fadrins este cambio se hace especialmente evidente. Las campañas arqueológicas han identificado herramientas y restos de animales que revelan cómo las últimas comunidades cazadoras y cosechadoras del Pirineo dieron paso a las primeras sociedades agrícolas. Este punto de transición, silencioso pero profundo, marca el inicio de las transformaciones del paisaje y de la forma de vivir que han configurado nuestro territorio hasta hoy.
El proyecto Riunatur parte de una mirada integral del territorio, entendiendo el agua como un sistema vivo que conecta naturaleza, cultura y comunidad, y que ha modelado históricamente los paisajes, usos e identidades locales. En este marco, Riunatur apuesta por un modelo de turismo regenerativo, que va más allá de la reducción de impactos y hace hincapié en el cuidado activo del territorio, la restauración de los vínculos entre personas y naturaleza y el fortalecimiento de las economías y comunidades locales.
Las rutas interpretativas se inscriben en esta visión: son experiencias de baja intensidad y alto valor cultural, ambiental y social, concebidas para generar conciencia, corresponsabilidad y un retorno positivo al territorio. Las actividades forman parte de una estrategia de desconcentración turística y desestacionalización que invita a descubrir los espacios fluviales desde una mirada más pausada, respetuosa y arraigada.
Publicado el:
21.04.26